La pagoda de la 114: el plan que Bogotá guarda para sus noches más intensas
- Grupo Seratta
- 6 jul
- 2 min de lectura
Cuando cae la noche, hay lugares donde la energía cambia, la música y sube mesa se llena.Los cócteles empiezan a marcar el ritmo.Y el plan deja de ser solo una cena.
Así se vive OMM: una pagoda en la 114 donde la noche tiene carácter, sabor asiático y una atmósfera pensada para quienes quieren salir de lo mismo.
Una noche que empieza con energía
Hay planes que se sienten desde que entras.
En OMM, la noche no se vive en silencio. Se vive entre luces, música, cócteles y una mesa que invita a compartir. Es ese lugar donde el mood cambia rápido: llegas por una cena, pero te quedas por la energía.
Porque algunas noches no necesitan demasiada explicación.Solo necesitan el lugar correcto.
Bocados, cócteles y una mesa para compartir
OMM no es una salida para pedir algo rápido e irse.
Es una experiencia para probar, brindar, compartir y dejar que la noche avance sin tanta prisa. Los bocados llegan con carácter, los cócteles acompañan el ritmo y la mesa se convierte en el centro del plan.
Aquí todo está pensado para vivirlo en grupo, en pareja o con quienes entienden que una buena noche también se construye alrededor de lo que se comparte.
La pagoda de la 114
En la 114, OMM se siente como una pausa distinta dentro de Bogotá.
Un lugar con inspiración asiática, ambiente nocturno y esa sensación de escape que hace que la ciudad se sienta diferente por unas horas. No es solo ir a comer: es entrar en una atmósfera.
Una pagoda para brindar.Para quedarse.Para empezar la noche con intención.
OMM: donde la noche encuentra su ritual
Hay noches que se improvisan.Y hay noches que merecen un lugar con personalidad.
OMM es para esas salidas que empiezan con un cóctel, siguen con bocados y terminan con la sensación de haber vivido algo distinto.
Porque cuando la música, la mesa y la energía se alinean, Bogotá también puede sentirse más intensa.
Ven a OMM y descubre la pagoda de la 114.




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